ORSAI. Otro ejemplo de proyecto colaborativo con futuro que se va a la mierda por el ánimo de lucro.

 Viendo charlas de TED me he encontrado con un título que rápidamente me ha llamado la atención:

“”Cómo matar al intermediario””

 

 Es un tipo que escribía y publicaba en su blog, gratuitamente, cuentos y artículos. Después de un tiempo fue cogiendo fama y le llamaban para escribir columnas en periódicos y para que publicara libros. No estaba seguro de querer hacer eso.

 Al final cedió y descubrió como funciona toda esa mafia. El intermediario se queda todo el beneficio y el autor se conforma con las migajas del pastel. Además de perder el contacto directo con sus lectores, como lo tenía antes.

 Entonces se le ocurrió la idea de editar una revista  imposible, sin publicidad ni intermediarios. En seguida sus lectores lo difundieron y empezaron a aparecer colaboradores y gente que donaba dinero o hacía una compra anticipada de la misma. Todo un proyectazo que podría haber llegado muy lejos (igual que llegó su blog y otros tantos proyectos desinteresados) si hubiera mantenido ese espíritu de trabajo colectivo sin ánimo de lucro.

 Así que parece que, después de un tiempo, ya no es rentable. Deja de ser rentable algo que antes hacía sin esperan nada a cambio. Pero, cuando aparece el dinero, cuando aparece la ambición, cuando aparece el ansia de poder y el ganar algo más… Se va todo a la MIERDA.

 Cómo comentan en el libro Hackstory (disponible gratuitamente), con el hack y el software libre pasó igual:

 

 “Las trampas fueron el éxito y el dinero.”

 “les pagaban por hacer lo que en los últimos años habían hecho a cambio de nada. Bueno, sí: de reconocimiento y aprendizaje.”El HACK hispano se murió en el momento que las empresas empezaron a capitalizar las ideas de los miembros de esta cultura… hasta ese momento todo era más sano… en el momento que empezaron a meter sus zarpas empresas para ganar dinero muchos de nosotros nos encerramos en una cúpula de cristal para que otros compañeros de profesión, que en otro tiempo fueron amigos de batallitas, no se enteraran de lo que estábamos trabajando y ganando dinero, porque pasaron de ser “Amigos” a “Competidores”.

 Está claro que ahora mismo dependemos al 100% del capitalismo y el dinero. Que si ahora prendemos fuego al sistema, mañana no tendríamos ninguna alternativa viable en medio del caos (aunque casos de organización espontánea y eficiente no faltan). Así que lo ideal es empezar a construir una alternativa desde abajo, desde lo local, sin líderes ni jerarquías. Una alternativa dónde no necesitemos bancos ni multinacionales. Una alternativa que cubra todas nuestras necesidades (vivienda, alimentación, salud, transporte, energía…). En definitiva, una alternativa construida por y para la gente. Sin nadie por encima de otro. Donde cada cual ofrezca lo que pueda y obtenga lo que necesite.

 Si a esto le sumas la progresiva desobediencia al estado y desobediencia económica, no hará falta destruir nada. Se derrumbará solo cual castillo de naipes.

 Aunque una cosa no quita la otra. Lo ideal sería la combinación de ambas acciones. Destrucción del sistema actual y construcción de alternativa.

Y así podremos vivir, al fin, libres de servidumbres y tonterías.

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